El León es acompañado por un conjunto musical integrado básicamente por un tambor grande, gong y platillos o címbales, en algunas regiones utilizan también la trompeta china.
Para el tambor existen tres toques básicos:
1. Para desfiles y traslación se ejecuta el Chak Sen (Siete Estrellas).
2. Para saltos y volteretas se utiliza el Pau Si.
3. Para los desplazamientos a un mismo nivel el San Sen(tres Estrellas).
También hay toques complementarios según sean los movimientos del León. Cada tipo de movimiento tiene un ritmo musical específico, (al saludar, caminar, comer, subir un obstáculo, movimientos especiales), el tambor, en animado dialogo sonoro marca el tiempo y el ritmo de la ejecución. Es importante destacar que no es el tambor quien decide el ritmo y los pasos del León, sino que los sigue, adaptando el tempo a la complicada coreografía del danzante líder, mientras que los platillos y el gong siguen el ritmo del tambor.
Desde el punto de vista musical, la música de la Danza del León está conformada esencialmente por percusión, pues este es el modo de obtener los sonidos de los tres instrumentos fundamentales:
El tambor está conformado por un caldero resonante, abarrilado, hecha con listones de madera sujetos por aros de bambú trenzado con un parche de cuero en su extremo superior, dejando el otro libre. En este membranófono el parche se tensa al fuego y para resaltar su voz grave se emplean resonadores de metálicos en el interior. Se percute con dos baquetas de madera dura, redondeadas y con no menos de 20 centímetros de largo y unos cinco de ancho. Marca el ritmo de todo el conjunto y lleva un tiempo de 4x4.
Los platillos o címbales son también instrumentos de percusión: discos finos, delgados y cóncavos, de aleación de bronce o latón, que se entrechocan. Se produce así un ruido persistente, con más o menos volumen, sin afinación determinada. Los platillos tienen normalmente asas o abrazaderas de tela, preferiblemente roja, por su parte trasera. En algunos regiones de China se emplean los llamados crótalos, que son mas pequeños.
El gong consiste en un disco de bronce que suena cuando es percutido con una baqueta forrada de tela. Muchos tienen una prominencia en el centro, donde se produce la vibración, y la mayoría tiene el borde doblado hacia adentro y el amaño es variable, aunque en la Danza del León de Sur se prefiere los de hasta cuarenta centímetros de diámetro. Su afinación es indefinida.
Lo esencial de la música para la Danza del León es el dialogo que se establece entre el líder (que baila la cabeza) y el tamborero, este último debe ser capaz de interpretar el lenguaje cinético del León y anticiparse a los pasos y giros, para destacarlos siempre. Esto se logra de dos formas principalmente, mediante un conocimiento apoyado en la intuición y por otro lado, con un sistemático ensayo de las coreografías, hasta dominarlas a la perfección.
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